Page 95 - LA CIENCIA POLÍTICA SOBRE AMÉRICA LATINA - FLAVIA FREIDENBERT
P. 95
Este libro forma parte del acervo de la Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM
www.juridicas.unam.mx Libro completo en:
http://biblio.juridicas.unam.mx/bjv https://goo.gl/W1LTNB
Las escuelas de Ciencia Política en Chile... 93
En la década siguiente y con el paso a la democracia, la disciplina
poco a poco se fue institucionalizando. Ese proceso de institucionaliza-
ción bien podría entenderse más como un proceso de emancipación del
Derecho, la Sociología, la Economía y, en menor medida, de la Adminis-
tración Pública. Si bien hubo participación de politólogos en el proceso
transicional y la Ciencia Política fue visible en tal proceso histórico, solo
había un programa de Ciencia Política relativamente antiguo. Corres-
copia
pondía a la licenciatura en Historia con mención en Ciencia Política
impartido por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Clara-
mente, no era un programa específico de la disciplina. Solo en 1993
apareció la primera escuela en otorgar la licenciatura en Ciencia Política
y el título profesional de cientista político. Fue la Universidad Gabriela
Mistral, institución privada. Dos años después, se sumaría la Pontificia
Universidad Católica al inaugurar el pregrado, luego de que en 1969 se
fundara el Instituto de Ciencia Política (Fuentes y Santana, 2005).
Si en la década de 1990 existían dos instituciones impartiendo la
carrera de Ciencia Política, desde 2000 en adelante ese número as-
cendió a once. Si bien no todas otorgan la Licenciatura en Ciencia
Política, algunas lo hacen en conjunto con Historia entregando la
Licenciatura en Historia con mención en Ciencia Política (Pontifi-
cia Universidad Católica de Valparaíso) y otras con Administración
Pública (por ejemplo, la Universidad de Concepción con la Licen-
ciatura en Administración Pública con mención en Ciencia Política).
Siguiendo los datos que muestran Fuentes y Santana (2005), de los
once programas que imparten la carrera, en ocho de ellos se otorga el
título de cientista político incluyendo alguna mención. La matrícula
ha aumentado sustantivamente, convirtiendo a la carrera en una de
las más rentables. Esto, a juicio de Altman (2005: 7), hace que algunas
instituciones forjen su prestigio sobre la base de sus apariciones en los
medios de comunicación. Es decir, que académicos de la institución se
dediquen más a figurar en los medios y a realizar análisis políticos que a
producir investigaciones académicas.
El gráfico 1 compara el número de universidades que imparten
Ciencia Política antes y después de 2000. Se utiliza como criterio de
DR © 2017. Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Jurídicas
Editorial Funglode, Fundación Global Democracia y Desarrollo