Page 398 - METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION-Roberto Hernández Sampieri
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• Utilizar todas las técnicas de acercamiento (programación neurolingüística, compenetración
(—rapport— y demás que sean útiles), así como sus habilidades sociales (aplique lo que le haya
funcionado para hacer amistades).
• Apoyar a los participantes en alguna necesidad (gestionar asesoría médica o psicológica, en lo
educativo; resolver problemas: hay quien ha arreglado desde un cortocircuito hasta una tubería;
dar obsequios, transportar personas: “dar aventón” o “convertirnos en taxi”).
• Detectar y cultivar varios informantes claves para contar con diferentes perspectivas (en un hos-
pital, enfermeras, personal de aseo, médicos; en una empresa, trabajadores con bastante antigüe-
dad, la secretaria de tal persona, etcétera).
• Aprovechar nuestras redes personales y contactos de todo tipo.
• Elaborar una historia o guion sobre la investigación. Es importante hablar de la investigación,
salvo que afecte los resultados, en cuyo caso se recomienda elaborar una versión que sea lo más
cercana a la verdad, pero que no represente un obstáculo.
• Nunca debemos mentir ni engañar, después de todo: ¿cómo esperar que sean honestos si nosotros
no lo somos? Es necesario preparar algunas respuestas para las preguntas que muchas veces suelen
hacer los participantes. Por ejemplo: ¿por qué debo cooperar con el estudio? ¿Qué gano o qué
ganan los míos con la investigación? ¿Por qué fui elegido para participar en el estudio? ¿Quiénes
se benefician con los resultados?
• Establecer lo que tenemos en común con los participantes, pero no intentar imitarlos, supuesta-
mente para ganar empatía (por ejemplo, “no hay algo peor que una persona citadina queriendo
actuar como vaquero, ranchero, agricultor o campesino”).
• Agregar al equipo del estudio una persona con las mismas características de los participantes y
que posea los conocimientos necesarios o prepararlo; o bien servirnos de alguien “interno” (de la
empresa, comunidad, etcétera).
• Planear el ingreso al ambiente y hacerlo de la manera más natural y menos disruptiva posible.
• Acomodarnos a la vida cotidiana y a las rutinas de los participantes.
• Demostrar un genuino interés por la comunidad.
• Recordar que la planeación del ingreso no es exacta y debemos estar preparados ante cualquier
contingencia. A veces la entrada es paulatina. Por ejemplo, si el estudio es sobre violencia familiar
(padres de familia que agreden a su cónyuge y a sus hijos), primero debemos plantear una inves-
tigación sobre la familia en general (nuestra recolección inicial se orientaría a cuestiones sobre
cómo son las familias, cuántos integrantes las componen, qué costumbres tienen, etc.); en una
segunda instancia, la indagación se aboca a los problemas familiares. Finalmente, el estudio se
centra en la problemática de interés, ya que hayamos ganado la confianza de varios participantes.
• Es muy difícil ser “invisibles” en el contexto al momento de ingresar. Pero conforme transcurre
el tiempo, los participantes se van acostumbrando a la presencia del investigador y éste va “hacién-
dose menos visible”. Por ello, en algunos casos la estancia en el ambiente es larga. Además, quie-
nes no actúan de modo natural, poco a poco van relajándose y su comportamiento resulta cada
vez más cotidiano.
• Nunca elevar las expectativas de los participantes más allá de lo posible. A veces las personas
piensan que la realización de un estudio implica mejorías en sus condiciones de vida, lo cual no
necesariamente es cierto. Entonces tenemos que clarificar que se trata de una investigación cuyos
resultados pueden diagnosticar ciertas problemáticas, pero únicamente se limita a esto. Lo más
que podemos decir es en dónde y a quién se presentará el reporte de resultados.
• Estar abierto a todo tipo de opiniones y escuchar las voces de los participantes.
Ingresamos al ambiente o campo, ¿y…?
El investigador debe hacer una inmersión total en el ambiente, lo cual implica:
• Decidir en qué lugares específicos se recolectarán los datos y validar si la muestra o unidades se
mantienen. Esta labor, a diferencia del proceso cuantitativo, no es secuencial, sino que va ocu-
rriendo y, de hecho, la recolección de datos y el análisis ya se iniciaron.
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