Page 401 - METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION-Roberto Hernández Sampieri
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370 Capítulo 12 El inicio del proceso cualitativo
En todo el interior del templo se puede escuchar un murmullo por el continuo rezar de los indígenas, pues
unos empiezan antes que los otros terminen, de manera tal que esa especie de “¡ommm, ummm!”, se oye
como un sonido grave y profundo permanente, sin interrupciones. Asimismo, en el piso, junto a los santos, se
entregan las ofrendas: huevos frescos, gallinas (que son sacrificadas allí mismo), aguardiente y refrescos, en
especial los de cola, que sirven para eructar y expulsar a los “malos espíritus”.
Los tzotziles (muchos de ellos vestidos en blanco y negro) beben aguardiente en botellas de cristal, senta-
dos en el piso del templo. Algunos rezan solos, otros en grupos pequeños, y en ocasiones acompañan sus ora-
ciones con música de guitarra y cantos. Hay quienes, por el exceso de alcohol, están acostados en el piso y
completamente embriagados. Los chamulas participan en rituales sincréticos con una devoción y solemnidad
única, dialogan con los santos, los increpan, les agradecen, les recriminan, todo de viva voz y en su antigua
lengua: el tzotzil. Los chamanes (brujos) rezan y alejan a los malos espíritus, mezclando ritos católicos y paganos.
En el interior está prohibido tomar fotografías, salvo cuando se otorga previamente un permiso, ya que
se corre el peligro de ser agredido y enviado a la cárcel por este hecho, pues los chamulas creen que de esta
manera les están robando “algo de su alma”. Algunos turistas ignorantes de esta advertencia lo han intentado
y cuentan que les destrozaron la cámara, los apalearon y enviaron a la cárcel. Fuera de la iglesia, una cruz
maya señala los puntos cardinales. Es el árbol de la vida. Al salir, decenas de niños se acercan para vender
mercancía, son pobres y comienzan a beber aguardiente prácticamente en los primeros años de su vida.
Los chamulas desterraron de sus templos a los sacerdotes católicos y los convirtieron en recintos con su
propia cosmogonía. Las escasas misas se celebran en tzotzil. Tres pinos juntos forman una tríada sagrada que
les permite, según su religión, entrar en “el más allá”. Este interesante concepto tiene gran similitud con el de
algunos aborígenes australianos que utilizan los árboles para comunicarse “los de acá” con “los del más allá”.
Por esta razón los pinos son parte importante del interior de la iglesia de San Juan Chamula.
También en la inmersión inicial se pueden utilizar diversas herramientas para recabar datos sobre
el contexto y completar las descripciones, como entrevistas y revisión de documentos. Toda observa-
ción se enmarca.
Es importante ampliar las descripciones con mapas y fotografías. En el caso del interior de la
iglesia de San Juan Chamula esto debe hacerse con sumo respeto, y se debe solicitar la anuencia de los
responsables de la parroquia para no violar el código tzotzil. El investigador cualitativo en sus obser-
vaciones tiene que ser cuidadoso.
No hay un modelo de descripción, sino que cada quien capta los elementos que le llaman más
la atención de acuerdo con el planteamiento del problema, y esto constituye un dato (como toda la
intervención del investigador).
Por otra parte, el investigador escribe lo que observa, escucha y percibe a través de sus sentidos,
mediante dos herramientas: anotaciones y bitácora o diario de campo. Usualmente en este último se
registran las anotaciones.
Las anotaciones o notas de campo
Es muy necesario llevar registros y elaborar anotaciones durante los eventos o sucesos vinculados con
el planteamiento. De no poder hacerlo, la segunda alternativa es efectuarlo lo más pronto posible
después de los hechos. Como última opción las anotaciones se producen al terminar cada periodo en
el campo (al momento de un receso, una mañana o un día, como máximo).
Resulta conveniente que tales registros y notas se guarden o archiven de manera separada por
evento, tema o periodo. Así, los registros y notas del evento o periodo 1 se archivarán de manera
independiente de los registros y notas del evento o periodo 2, y así sucesivamente. Son como páginas
separadas que se refieren a los diferentes sucesos (por ejemplo, por día: lunes, martes, miércoles, jue-
ves, viernes, sábado y domingo). De cada hecho o periodo se anotan la fecha y hora correspondientes.
Esto se hace sin importar el medio de registro (laptop, tableta, teléfono celular o móvil, grabadora de
voz o video, papel y lápiz).
Resulta muy conveniente grabar audio o video, así como tomar fotografías, elaborar mapas y
diagramas sobre el contexto o ambiente (y en ocasiones sus “movimientos” y los de los participantes
observados).
En las anotaciones es importante incluir nuestras propias palabras, sentimientos y conductas.
Asimismo, cada vez que sea posible es necesario volver a leerlas y, desde luego, registrar nuevas ideas,
comentarios u observaciones.
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