Page 415 - METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION-Roberto Hernández Sampieri
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384 Capítulo 13 Muestreo en la investigación cualitativa
Después de la inmersión inicial: la muestra inicial
1 Hemos hecho la inmersión inicial, la cual nos sumerge en el contexto. Al mismo tiempo, recolecta-
mos y analizamos datos (seguramente ya observamos diferentes sucesos, nos compenetramos con la
cotidianidad del ambiente, platicamos o entrevistamos a varias personas, tomamos notas, tenemos
impresiones, etcétera).
En algún momento de la inmersión inicial o después, se define la muestra “tentativa”, sujeta a la
evolución del proceso inductivo. Como explican Flick (2013), Creswell (2013a), Savin-Baden y
Major (2013) y Miles y Huberman (1994b), el muestreo cualitativo es propositivo.
Muestra En el proceso cualitativo, Las primeras acciones para elegir la muestra ocurren desde el planteamiento mismo y
grupo de personas, eventos, sucesos, cuando seleccionamos el contexto, en el cual esperamos encontrar los casos que nos
comunidades, etc., sobre el cual se interesan. En las investigaciones cualitativas nos preguntamos qué casos nos interesan
habrán de recolectar los datos, sin que
necesariamente sea estadísticamente inicialmente y dónde podemos encontrarlos.
representativo del universo o población En el ejemplo del estudio sobre las emociones que experimentan los pacientes
que se estudia. jóvenes que serán operados, al ver el propósito ya sabemos que los casos van a ser per-
sonas de entre 14 y 20 años de la ciudad de Salta, en Argentina, y que cubren la con-
dición de estar programados para una operación de alto riesgo. Asimismo, ubicamos hospitales donde
se realizan estas operaciones. Ahora, debemos elegir los casos (por ejemplo, de un listado que nos
señale la programación de las intervenciones quirúrgicas del tipo buscado en los próximos meses) y
contactarlos para lograr su consentimiento y el de sus médicos y padres (con el antecedente de que los
hospitales hayan autorizado la investigación). Pero, ¿cuántos casos?, ¿cuántos jóvenes que se somete-
rán a cirugía debemos incluir: 10, 15, 50, 100?, ¿qué tamaño de muestra es el adecuado? Como
vimos, en los estudios cualitativos el tamaño de muestra no es importante desde una perspectiva pro-
babilística, pues el interés del investigador no es generalizar los resultados de su estudio a una pobla-
ción más amplia. Lo que se busca en la indagación cualitativa es profundidad. Nos conciernen casos
o unidades (participantes, organizaciones, manifestaciones humanas, eventos, animales, hechos, etc.)
que nos ayuden a entender el fenómeno de estudio y a responder a las preguntas de investigación. El
muestreo adecuado tiene una importancia crucial en la investigación, y la investigación cualitativa no
es una excepción (Barbour, 2007). Por esta razón es necesario reflexionar sobre cuál es la estrategia
de muestreo más pertinente para lograr los objetivos de investigación, tomando en cuenta criterios de
rigor, estratégicos, éticos y pragmáticos, como se explicará a continuación.
Por lo general son tres los factores que intervienen para “determinar” o sugerir el número de casos: 1
1. Capacidad operativa de recolección y análisis (el número de casos que podemos manejar de
manera realista y de acuerdo con los recursos que tenemos).
2. El entendimiento del fenómeno (el número de casos que nos permitan responder a las preguntas
de investigación, que más adelante se denominará “saturación de categorías”).
3. La naturaleza del fenómeno en análisis (si los casos o unidades son frecuentes y accesibles o no,
si recolectar la información correspondiente lleva poco o mucho tiempo).
Por ejemplo, en el estudio sobre las emociones que los pacientes jóvenes pueden experimentar
antes de ser operados, el investigador procurará analizar el mayor número posible de casos (que
depende, en primera instancia, de cuántas cirugías de alto riesgo se realizan en Salta —mensual o
anualmente— a la población de interés).
Asimismo, en la investigación de Morrow y Smith (1995) se reclutó abiertamente a las partici-
pantes (cuantas más, mejor, pero que pudieran tratarse). La muestra final fue de 11 mujeres (el requi-
sito era que hubiesen pasado por una situación de abuso sexual prolongado durante su infancia).
Idealmente, habrá ocasiones en que se obtengan muestras grandes, que nos darían una compren-
sión completa del problema de estudio, pero en la práctica son inmanejables (por ejemplo, ¿cómo
podríamos estudiar en profundidad 200 o 300 casos de experiencias previas al quirófano o documen-
tar en forma exhaustiva —mediante entrevistas y sesiones en grupo— más de 100 casos de abuso
1 Miles, Huberman y Saldaña (2013); Koerber y McMichael (2008); Battaglia (2008a) y Esterberg (2002).
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