Page 597 - METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION-Roberto Hernández Sampieri
P. 597
566 Capítulo 17 Los métodos mixtos
El contexto, muy complejo por los nuevos retos que presentaba el VIH, descubierto recientemente, fue
dar seguimiento a los individuos que se detectaron con VIH y/o aquellos que recibieron transfusiones de san-
gre o derivados del laboratorio en cuestión. La muestra inicial fue la siguiente:
Un número por determinar de pacientes atendidos entre enero de 1984 y mayo de 1987, en las
unidades hospitalarias de Petróleos Mexicanos, así como sus contactos directos, son portadores del
virus de inmunodeficiencia humana (VIH) debido a que por requerimientos propios de su padeci-
miento recibieron transfusiones de sangre o sus derivados, posiblemente contaminados, provenien-
tes del banco particular Transfusiones y Hematología, S.A.; por tanto, se analizarán todos los casos
(Hernández Galicia, 1989, p. 4).
El resto del muestreo fue en “cadena” o “bola de nieve” (no probabilístico, sino dirigido por teoría).
El tiempo del estudio abarcó tres años y medio, antes de que fuera promulgada la legislación que prohibía
la comercialización de la sangre y sus derivados por empresas particulares y que introducía sistemas sólidos de
control a las transfusiones (en 1987). De hecho, este estudio contribuyó significativamente a impulsar tal
legislación y al uso de reactivos y generación de infraestructura apropiada para ejercer un control adecuado. El
esquema de recolección de datos se muestra en la figura 17.18.
Figura 17.18 Esquema de recolección de datos del estudio pionero sobre el SIDA.
Contactos
Debida a la evolución de su
padecimiento base, no al VIH
Defunción Contactos
Participantes (infectados
con VIH e infectantes) Debida al VIH (SIDA)
Con SIDA en fases I a IV
Sobreviven
(infectados e infectantes)
Es decir, se estudiaron los casos (hubieran fallecido o no) y sus contactos: familiares directos —especial-
mente la esposa—, amistades, compañeros de trabajo, etc. Se tuvieron que detectar relaciones extramaritales
(amantes y personas que podían haber acudido a centros de prostitución). Todos los contactos tenían que ser
ubicados y evaluados.
La recolección de los datos abarcó: 1) expedientes médicos de cada persona (infectado-infectante y con-
tactos), 2) entrevistas con sobrevivientes (infectados-infectantes y contactos) y familiares, incluyendo hijos
que hubieran nacido durante el estudio, así como contactos de quienes habían fallecido; 3) actas de defunción,
4) análisis de laboratorio y 5) reconocimientos médicos y presentación de sintomatología. Las entrevistas
tenían una parte estructurada y otra abierta. Además se requirió de cierta labor detectivesca. Como puede
verse, se utilizaron datos cuantitativos y cualitativos de diferente naturaleza, a veces induciendo, otras dedu-
ciendo.
En total se analizaron 2 842 pacientes que recibieron transfusiones de sangre o sus derivados de Transfu-
siones y Hematología, S.A., de los cuales 44 eran casos positivos; incluso, se detectaron cinco más que habían
recibido transfusiones de otras instituciones (49, en total; 18 fallecidos y 31 seguían vivos; 24 mujeres y 25
hombres; la edad de los afectados oscilaba entre los dos y los 74 años —el promedio, 37 años—; 25 eran tra-
bajadores de Petróleos Mexicanos y 24 familiares de ellos). En grado I había 0 pacientes; en grado II, 6; en
grado III, 16, y en grado IV, 9; además de los 18 fallecidos).
Otras estadísticas descriptivas de la muestra fueron las que se presentan en la tabla 17.4.
www.elosopanda.com | jamespoetrodriguez.com

