Page 432 - METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION-Roberto Hernández Sampieri
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Observación    401

                          Es… es… es importante, ¿está bien? Voy a estar aquí contigo; voy a tomarte la mano.
                          ¿Está bien? Tú me vas a tomar de la mano, ¡eh!
                El anterior diálogo podría ser una unidad para analizar. Después de recolectar varias unidades, se
            analizan los datos que generan.
                En el ejemplo, el ambiente natural y cotidiano es la sala de emergencias. También se ha reiterado
            que parte de la observación consiste en tomar notas para ir conociendo el contexto, sus unidades
            (participantes, cuando son personas) y las relaciones y eventos que ocurren, así como interpretarlas
            (Emerson, Fretz y Shaw, 1995).

            Los formatos de observación

            Durante la observación en la inmersión inicial podemos o no utilizar un formato. A veces, puede ser
            tan simple como una hoja dividida en dos: de un lado se registran las anotaciones descriptivas de la
            observación y del otro las interpretativas (Cuevas, 2009).
                Conforme avanza la inducción podemos ir generando listados de elementos que no podemos
            dejar fuera y unidades que deben analizarse. Por ejemplo, al inicio de la investigación sobre la guerra
            cristera, los templos eran unidades de análisis que fueron observadas en su totalidad; cada área del
            recinto era visualizada con sumo cuidado. Después de observar algunas iglesias, se comenzó a buscar
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            marcas o rastros de las acciones armadas  (orificios de bala en el exterior de las edificaciones y en
            el interior, daños provocados por proyectiles de cañones), así como evidencias de que fueron usa-
            das como cuarteles (en algunos templos se encontraron marcas que indicaban que se habían utili-
            zado como tales: huecos para sostener los maderos donde se ataban a los caballos, perímetros con
            vestigios de viejas caballerizas o bodegas para almacenar víveres).  Desde luego, las conjeturas sobre lo
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            observado se confirmaban en las entrevistas con los supervivientes. También se observaba si había
            imágenes religiosas de la época y a quiénes representaban.
                Otro caso sería el de evaluar cómo se atiende a los clientes, después de observar con profundidad
            el ambiente y varios casos; de este modo, podemos determinar cuestiones en las cuales nos tenemos
            que enfocar: condición en que llega el cliente (malhumorado, contento, muy enojado, tranquilo,
            etc.), quién o quiénes lo reciben y atienden, cómo lo tratan (con cortesía, de forma grosera, con indi-
            ferencia), qué estrategias utilizan para proporcionarle servicio, etc. El planteamiento del problema (y
            su evolución) ciertamente nos ayuda a particularizar las observaciones. Día con día, el investigador
            decide qué es conveniente observar o qué otras formas de recolección de los datos es necesario aplicar
            para obtener más datos, pero siempre con la mente abierta a nuevas unidades y temáticas.
                Después de la inmersión inicial y de que sabemos en qué elementos enfocarnos, se pueden diseñar ciertos
            formatos de observación. A continuación veremos un ejemplo. Cabe señalar que se presenta con comen-
            tarios y datos. En el capítulo 13 adicional del centro de recursos el línea (“Profundización en temáticas
            de la investigación cualitativa”), el lector podrá encontrar otros ejemplos de formatos de observación.



             Ejemplo

              Guía de observación para el inicio del estudio sobre la moda y la mujer mexicana
              Un estudio (que será presentado como ejemplo de investigación mixta) sobre la moda y la mujer mexicana
              (Costa y Hernández-Sampieri, 2002), cuya indagación pretendía —entre otras cuestiones— conocer el concep-
              to de la moda entre las mujeres mexicanas y cómo lo vinculaban a una gran cadena de tiendas departamen-
              tales. Se inició inductivamente. Primero se realizó una inmersión en el ambiente (en este caso, los





            1  Desde la guerra cristera de 1926 a 1929 y la segunda Cristiada, no ha habido ningún conflicto armado que comprenda a la población, por
            lo que se asumió que las marcas eran de dichas guerras. Un análisis que relaciona el tipo de rastro con el arma puede ayudar, pero cabe
            señalar que el armamento cristero lo siguen utilizando algunos campesinos.
            2  En el capítulo 12 se mostró una fotografía de ejemplo de tales marcas.



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