Page 453 - METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION-Roberto Hernández Sampieri
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422 Capítulo 14 Recolección y análisis de los datos cualitativos
Análisis detallado de los datos
Obtuvimos los datos mediante diversas fuentes y hemos realizado reflexiones y análisis elementales.
Tenemos un primer sentido de entendimiento y seguimos generando datos (cuya recolección es flexi-
ble, pero enfocada). La mayoría de las veces contamos con grandes volúmenes de datos (páginas de
anotaciones u otros documentos, horas de grabación o filmación de entrevistas, sesiones grupales u
observación, imágenes y distintos artefactos). ¿Qué hacer con estos datos? Como ya vimos, la forma
específica de analizarlos varía según el diseño de investigación seleccionado: teoría fundamentada,
estudio de caso, etnográfico, fenomenológico, etc. Cada método marca unos lineamientos para el
proceso de análisis, ya que los resultados que se buscan son distintos (Grbich, 2007). Sin embargo,
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hay un análisis común en todo estudio cualitativo: generar categorías o temas.
Para lo anterior, el procedimiento habitual es el que se ilustra en la figura 14.7 y
Teoría fundamentada Teoría o que parte de la teoría fundamentada (grounded theory), lo cual significa que la teoría
hallazgos que surgen a partir de los (hallazgos) va emergiendo fundamentada en los datos. Se trata de un proceso no lineal
datos.
(aunque había que representarlo de alguna manera para su comprensión). Resulta
sumamente iterativo (vamos y regresamos) y en ocasiones es necesario retornar al
campo por más datos enfocados (entrevistas, documentos, sesiones, etcétera).
Organización de los datos y la información, así como revisión del material
y preparación de los datos para el análisis detallado
Dado el amplio volumen de datos, éstos deben encontrarse muy bien organizados. Asimismo, debe-
mos planear qué herramientas vamos a utilizar (hoy en día la gran mayoría de los análisis se efectúa
mediante la computadora, al menos en un procesador de textos). Lo anterior depende del tipo de
datos que hayamos generado. Pudiera ser que solamente tuviéramos datos escritos, por ejemplo,
anotaciones a mano y documentos. En este caso, podemos transferir todo al procesador de textos. Si
contamos únicamente con imágenes y anotaciones escritas, las primeras se escanean o transmiten a la
computadora y las segundas se copian o escanean.
Cuando tenemos grabaciones de audio o video producto de entrevistas y sesiones, debemos
transcribirlas para hacer un análisis exhaustivo del lenguaje (aunque algunos investigadores pueden
decidir analizar directamente los materiales). La mayoría de los autores recomiendan considerar tanto
las transcripciones como el análisis de primera mano. Todo depende de los recursos de que disponga-
mos y del equipo de investigadores con el que contemos.
Con el material transferido a la computadora es necesario volver a examinar todo el material
(explorar el sentido general de los datos) en su forma original (notas escritas, grabaciones en audio,
fotografías, documentos, etc.). En esta revisión comenzamos a escribir una segunda bitácora (distinta
a la de campo), la bitácora de análisis, cuya función es documentar paso a paso el proceso analítico
(más adelante veremos que es una herramienta fundamental). Durante tal escrutinio debemos asegu-
rar que el material esté completo y posea la calidad necesaria para ser analizado; en caso de que no sea
así (grabaciones que no se entienden, documentos que no pueden leerse), es preciso realizar las mejo-
ras técnicas posibles (depurar las grabaciones, optimizar imágenes, etcétera).
La tarea de transcripción de los materiales grabados es compleja y requiere paciencia. Por ejem-
plo, una hora de entrevista da aproximadamente 30 a 50 páginas en el procesador de textos (depende
del programa, márgenes e interlineado). Y lleva más o menos de tres a cuatro horas. Si se dispone de
varias personas para esta labor, el investigador puede realizar dos o tres transcripciones para mostrar
reglas y procedimientos (Coleman y Unrau, 2005). Quienes transcriban deberán capacitarse (el
número de personas depende del volumen de datos, los recursos y el tiempo que tengamos para com-
pletar las transcripciones). A continuación, revisaremos una serie de recomendaciones para la hora de
transcribir.
12 Creswell (2013a); Savin-Baden y Major (2013); Melanie-Birks y Mills (2011); Floersch, Longhofer, Kranke y Townsend (2010); Mertens
(2010); Lapadat (2009); O'Neil (2008); Noerager (2008); Charmaz (2008); Wiersma y Jurs (2008); Torrance (2001); Denzin y Lincoln (2000);
y Strauss y Corbin (1998).
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