Page 466 - METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION-Roberto Hernández Sampieri
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El análisis de los datos cualitativos 435
3. Revisar las reglas para establecer las categorías emergentes.
4. Evaluar el trabajo realizado.
En este punto puede suceder que validemos el proceso, o bien, que estemos confundidos acerca
de las razones por las cuales generamos ciertas categorías o poseamos inseguridad respecto a las reglas.
También que consideremos que algunas categorías son demasiado complejas y generales y debamos
fragmentarlas en nuevas categorías. Es el momento de evaluar cada unidad para que sea incluida en
una determinada categoría. El propósito es eliminar vaguedad e incertidumbre en la generación de
categorías.
Asimismo, podemos descubrir que algunas categorías no se han desarrollado por completo o se
definieron parcialmente. Además, quizá detectemos que no aparecieron las categorías esperadas. Ante
problemas e inconsistencias, habrá que revisar dónde fallamos: si en la definición de las unidades de
análisis, en las reglas de categorización, en la detección de categorías que emergieron por comparación
de unidades, etc. Entonces, resulta conveniente anotar en la bitácora todos estos sucesos y no angustiar-
nos. Además, cabe la posibilidad de que el fenómeno se comporte o sea de otra manera a la anticipada.
Algunas decisiones que podemos tomar ante esta clase de contingencias negativas son: a) regresar
al campo en búsqueda de datos adicionales (más entrevistas, observaciones, sesiones, artefactos u
otros datos), o b) solicitar a otro investigador que “pruebe” nuestro sistema de categorías y reglas,
mediante su propio análisis con al menos algunos casos (por ejemplo, entrevistas). Como ya se dijo,
siempre hay una diferencia entre los resultados que podrían obtener dos personas que analizan un
mismo material, pero si va más allá de lo razonable, Coleman y Unrau (2005) recomiendan acudir a
un tercero para que vuelva a codificar y dilucidemos lo que está ocurriendo, para efectuar las modifi-
caciones pertinentes.
Por otro lado, cuando estamos analizando datos y “todo va bien”, a veces nos cuestionamos cuán-
do parar. ¿Tenemos suficientes entrevistas, sesiones, artefactos? (por ejemplo, hicimos 15 entrevistas,
¿requerimos más?). Regularmente nos detenemos en lo referente a recolectar datos o agregar casos
cuando al revisar nuevos datos (entrevistas, sesiones, documentos, etc.), ya no encontramos categorías
nuevas (significados diferentes) ni información relevante; o bien, tales datos encajan fácilmente den-
tro de nuestro esquema de categorías (Neuman, 2009). A este hecho se le denomina
saturación de categorías, que significa que los datos se vuelven repetitivos o redun- Saturación de categorías Cuando los
dantes y los nuevos análisis confirman lo que hemos fundamentado (Sparkes y Smith, datos se vuelven repetitivos o
redundantes y los nuevos análisis
2014; Sandelowski, 2008; Guest, Bunce y Johnson, 2006; y Morse, 2003). Este con-
confirman lo que se ha fundamentado.
cepto se representa en la figura 14.11.
Figura 14.11 Saturación de categorías.
Æ Entrevista Æ Entrevista
Æ Observación Análisis Æ Observación Análisis
Æ Documento (primeras Æ Documento (segundas
Æ Artefacto categorías) Æ Artefacto categorías)
Æ Anotaciones… Æ Anotaciones…
Æ Otros Æ Otros
Æ Entrevista Análisis Æ Entrevista
Æ Observación (categorías Æ Observación Análisis (categorías
Æ Documento adicionales y Æ Documento adicionales y
Æ Artefacto refinación de Æ Artefacto categorías previas
Æ Anotaciones… categorías anteriores) Æ Anotaciones… más refinadas)
Æ Otros Æ Otros
Saturación
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