Page 469 - METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION-Roberto Hernández Sampieri
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438 Capítulo 14 Recolección y análisis de los datos cualitativos
6. Conectores lingüísticos y adverbios, pronombres o similares
Útiles para encontrar categorías y establecer relaciones entre ellas. Una manera de localizar
categorías es buscando las palabras “no”, “nunca”, “ninguno”, o sus opuestos. Los investigadores
pueden descubrir categorías buscando grupos de palabras y mirando los términos que las conec-
tan. También, en características negativas o positivas pueden descubrirse categorías. Al examinar
cuidadosamente palabras y frases como “porque”, “desde entonces” y “como resultado”, nos dare-
mos cuenta de que a menudo indican relaciones causales entre categorías (Ryan y Bernard, 2003).
Términos como “si” o “entonces”, “más que” y “en lugar de” a menudo significan relaciones con-
dicionales. La frase “es un” suele asociarse con categorías taxonómicas (por ejemplo, “Amalia
Eugenia es como una viuda negra”, “Hans Torres es como un león, pero finalmente es un tipo de
gato”. Las relaciones orientadas temporalmente son expresadas mediante palabras como “antes”,
“después”, “entonces” y “siguiente”.
¿Qué otros tipos de relaciones pueden ser de interés? Ryan y Bernard (2003) sugieren buscar
atributos (por ejemplo, X es Y), contingencias (si X, entonces Y), funciones (X es un medio de
afectar a Y), de orientación espacial (X está cerca de Y), definiciones operacionales (por ejemplo,
X es una herramienta para hacer Y), ejemplos (X es una instancia de Y), comparaciones (X se
parece a Y), inclusiones de clase (X es un miembro de Y), sinónimos (X es equivalente a Y), antó-
nimos (X es la negación de Y), procedencia (X es la fuente de Y) y circularidad (X se define como
X). En Werner, Schoepfle y Ahern (1987) se encuentran otros tipos de relaciones que pueden ser
útiles para identificar categorías.
7. Datos perdidos o no revelados
Ryan y Bernard (2003) también aportan una técnica a la inversa para descubrir categorías. En
lugar de que el investigador se pregunte qué hay aquí, puede pensar en qué falta, qué está ignorado
o perdido. “Lo que no se menciona”. Es importante estar atentos a lo que los participantes evaden
intencional o no intencionalmente. Por ejemplo, una joven muy religiosa puede silenciar las rela-
ciones sexuales o el aborto en un estudio sobre el tema. Muchas voces “no se escuchan” porque los
temas les parecen comprometedores, difíciles o complicados a algunos participantes.
Lo mismo ocurre con temáticas muy comunes, ya que las personas pueden dejar de lado
“información que todo mundo sabe”. Esto se conoce como “abreviación”. Por ejemplo, Miura
(2002), en una investigación sobre sentimientos de las mujeres al perder a su esposo, al efectuar
entrevistas se percató de que se daba por hecho que se vive un duelo y no se comenta porque es
una especie de premisa y el investigador debió ahondar en ello.
No es fácil buscar información faltante. Las personas pueden desconfiar del investigador o
no querer expresar ciertas cuestiones en presencia de otros. Distinguir entre el caso en el que los
participantes están dispuestos a discutir un tema y cuando asumen que el investigador ya sabe
sobre éste requiere mucha familiaridad con temas e informantes.
Para localizar categorías en datos perdidos o ausentes, Ryan y Bernard (2003) recomiendan
buscar y analizar expresiones que no se asocian con las categorías descubiertas. Por ello, deben
darse varias lecturas al texto o imágenes.
8. Material vinculado a la teoría
Además de caracterizar las experiencias de los participantes, casi siempre los investigadores
están interesados en cómo sus datos cualitativos iluminan el conocimiento de los fenómenos
estudiados y generan teoría. Por ello, gran parte de los autores (por ejemplo: Savin-Baden y
Major, 2013; Bazeley, 2013, Denzin y Lincoln, 2011; Boeije, 2010; y Bogdan y Biklen, 1982)
indican que se examine el ambiente o contexto, las perspectivas de los participantes y sus percep-
ciones y lo que piensan de otras personas, objetos, procesos y relaciones; así como las condicio-
nes, interacciones y consecuencias de los fenómenos estudiados y ordenarlas en teorías. Pero al
hacerlo, el investigador debe tener cuidado de no solamente descubrir las categorías y cuestiones
que encajan en la teoría, pues pueden obtenerse otras categorías que sean relevantes para otros
conceptos o facetas del planteamiento o fenómeno estudiado. Por último, debe haber una conexión
entre las categorías y las preguntas de investigación, pero también es necesario buscar nuevas
perspectivas.
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