Page 572 - METODOLOGIA DE LA INVESTIGACION-Roberto Hernández Sampieri
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El proceso mixto  541

                Por ejemplo, supongamos que vamos a estudiar las funciones que cubre la asistencia a discotecas
                (discos), bares, antros y equivalentes en los adultos jóvenes universitarios de 21 a 27 años, de
                alguna gran ciudad sudamericana (Buenos Aires, Santa Fe de Bogotá, Santiago de Chile, Lima,
                Caracas y otras). La pregunta general podría ser: ¿qué funciones cumple entre los adultos jóvenes
                estudiantes ir a antros y centros nocturnos? Las preguntas secundarias podrían ser: ¿por qué razo-
                nes asisten a esos lugares? (CUAN), ¿qué bebidas y alimentos consumen y en qué cantidad?
                (CUAN), ¿qué funciones específicas manifiestan para asistir? (por ejemplo, socialización, eva-
                sión, entretenimiento, etc.) (CUAN), ¿cómo describen y caracterizan sus vivencias y experiencias
                en tales sitios? (CUAL), ¿qué sentimientos expresan? (CUAL), ¿qué tan agradables-desagradables
                son esas experiencias para ellos? (CUAN).
                    Para responder, podríamos al mismo tiempo realizar observación abierta (CUAL) y entre-
                vistas mixtas semiestructuradas durante una semana en antros y centros nocturnos. En las en -
                trevis tas se podrían formular algunas interrogantes con categorías “cerradas”. También, el estudio
                se enriquecería con una encuesta y grupos de enfoque en una universidad.
                    Durante la investigación podrían emerger nuevas preguntas a raíz de los resultados iniciales
                y los intereses del investigador como: ¿qué conductas manifiestan para relacionarse con otras
                personas de su mismo género y del género opuesto? (por ejemplo, intercambiar caricias, besarse,
                únicamente charlar, bailar…). Además, podríamos ahondar en casos individuales (biografías). 6
                    Desde luego, es una simplificación, pero esperemos que se comprenda el sentido de las inte-
                rrogantes. Otro ejemplo en un estudio concurrente o simultáneo lo proporcionan Tashakkori y
                Creswell (2007). La pregunta mixta podría ser: ¿cuáles son los efectos del tratamiento X en cier-
                tas conductas y percepciones de los grupos A y B? Las preguntas derivadas del cuestionamiento
                mixto general podrían ser: ¿los grupos A y B son o no diferentes en las variables Y y Z? (CUAN)
                y ¿cuáles son las percepciones y construcciones de los participantes en los grupos A y B respecto
                al tratamiento X? (CUAL).
              3.  Escribir preguntas para cada fase de la investigación de acuerdo con la evolución del estudio. Si
                la primera etapa es cuantitativa, la interrogante deberá ser enmarcada como una pregunta CUAN
                y su respuesta tentativa será la hipótesis. Si la segunda etapa es cualitativa, la pregunta será redac-
                tada como CUAL. Esto es más usual en los estudios secuenciales.
                Las tres prácticas ofrecen diferentes perspectivas, lo que los investigadores e investigadoras deben
            reflexionar es si se incluyen en el planteamiento preguntas y objetivos para cada aproximación (CUAN
            y CUAL), o si se prefieren preguntas y objetivos que enfatizan la naturaleza mixta y la integración; o
            bien, planteamientos que trascienden las preguntas secundarias cuantitativas y cualitativas. Lo impor-
            tante es que quede claro lo que pretendemos investigar y la naturaleza mixta del estudio en cuestión.
                Asimismo, al ubicar a los métodos mixtos en un continuo multidimensional, más que una terce-
            ra opción agregada a la dicotomía cualitativa-cuantitativa, y tomando en cuenta lo comentado previa-
            mente, se crea un dilema interesante: ¿la mezcla debe o puede ocurrir desde el planteamiento, o debe
            limitarse a los métodos del estudio (recolección y análisis de datos e inferencias —discusión—)?
            Hernández-Sampieri y Mendoza (2008) consideran que ya sea de manera explícita o implícita, desde
            el planteamiento deben combinarse las aproximaciones CUAN y CUAL, aunque como señalan, el
            desarrollo del estudio generalmente producirá preguntas y objetivos adicionales (emergentes y deriva-
            dos de los primeros resultados).
                Con el fin de clarificar los planteamientos mixtos, Teddlie y Tashakkori (2010) nos ofrecen un
            diagrama para ilustrar su formulación, el cual se muestra en la figura 17.3. Asimismo, se ejemplifica
            el diagrama con el caso de un estudio en cierta provincia de México sobre las experiencias de egresados
                                                                                 7
            universitarios en el proceso de obtención de empleo y los factores que inciden en éste  (véase la figura
            17.4).

            6  Por ejemplo, encontrar el caso de una joven llamada María que siempre que no tiene novio asiste para buscar uno (no puede vivir sin novio,
            la función es “evitar la soledad”) y cuando lo tiene, acude simplemente para que la vean con él (“búsqueda de estatus”); otra joven adulta
            que recibiera el nombre de Viridiana, que asiste simplemente a divertirse con sus amigas y desestresarse (“diversión”); Sergio, quien concu-
            rre a “conquistar mujeres”, etc. Esas biografías profundizarían nuestro entendimiento del problema y lo ilustrarían con casos reveladores.
            7  El nombre de la provincia se omite para que cada quien lo adapte a aquella donde reside.



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